
Foto: Gustavo Montenegro.
Colombia es un estado barbárico. Más que barbárico, es un estado salvaje. En los manuales de historia al uso se suele afirmar que fue la invención del lenguaje escrito lo que permitió a los seres humanos superar la barbarie y entrar en la etapa que conocemos como civilización. Hoy, parece evidente que ningún lenguaje parece describir el horror de la realidad; la verdad de la muerte se impone sobre cualquier otra realidad simbólica o discursiva. Navegamos en un mar de palabras que ya no bastan, que ya no describen el mundo ni son reflejo de la cruda realidad que nos circunda. No terminamos de llorar a los muertos de ayer y ya estamos llorando los de hoy. Retorno a la barbarie.
Leer más







