Por Camilo Parra

He visto todos los videos hechos con IA de los nombramientos ministeriales del gobierno entrante en Colombia y algo en ellos me produjo una náusea profunda, una incomodidad que no lograba ubicar del todo (y no es precisamente el prontuario corrupto y delincuencial de los nombramientos). No era solo la perfección artificial de las imágenes, sino algo más sutil: la sensación de estar mirando un lugar que pretende ser familiar, pero que resulta extraño, vacío, como si fuera una maqueta sin alma. Entonces recordé la reciente película Backrooms (2026), ese fenómeno de terror dirigido por Kane Parsons que explora espacios liminales generados con una estética que se ubica entre lo hiperrealista y lo grotescamente imperfecto.

Leer más